El tren de la Vida

1 12 2009

Una estación común esperando sobre sus viejos rieles y ausentes que aparezca alguien que quisiera viajar al vaivén de su tren que vaya al Sur o hacia el Norte. O al cabo; no se puede decir con precisión hacia dónde ha de conducir a ese supuesto fantasma viajero que quisiera abandonarse o deleitarse con el ir y venir sobre sus rieles. Ya que también se preguntaría dicho viajero hacia dónde he de viajar esta vez con este pesado equipaje de mi vida. Si ahora estoy aquí y mañana no sabría decir adónde estaré. Ya que ahora late mi corazón. Respiro nuevamente y sonrío o lloro y el mañana es incierto y no sé a dónde estaré. Pues el ayer es como el humo que veo y huelo en el tren que viajo de mi vida ahora, y el mañana no existe para mí.

 

Irama Saldaña S





Loca manía

30 11 2009

Dejar la manía de girar el reloj hacia atrás nunca fue mi intención, pareciera que inconscientemente siempre para mí, que suceda era mi mejor solución; a lo largo de mi vida he llegado tarde a muchos sucesos de los cuales algunos tuvieron grandes consecuencias. Pero “reloj”, “tiempo”, dos palabras tan imprescindibles, insuprimibles, marcadoras, bello es el tiempo, tirano el reloj. El tiempo corre suave o corre volando, en cambio el reloj corre inalcanzable o corre insufrible. Para mí no hay reloj, sólo espacio, pero ¿qué hay del tiempo?, de eso no se habla quizá porque haya acumulados recuerdos o quizá por no alcanzar a imaginar lo que el tiempo traerá, pero en fin lo que marca no es el reloj, es el tiempo. Él deja huellas. Él es el único que transcurre y espera.

 

La Priti

San Cristóbal